Procesionando de un lado a otro buscando un agujero por donde salga un rayo de sol, kilómetros de ida y de vuelta, música del más grande, The Boss, Land of hope and dreams se me cuela en la cabeza, y aquí estoy, sin ver un carajo subiendo a ninguna parte, a ningún punto concreto.
Viento fuerte, hace frío y la nieve está para echarse a llorar.No nos podemos quejar, esta temporada ha sido, es de las buenas.
Me niego a cerrar el capitulo del esquí, quiero más, pero mis tablas imploran un descanso, un paso por el taller, una puesta a punto.
Poco a poco la montaña se desnuda del blanco.
La Pedriza ha sido la compañera de Guadarrama durante esta penitencia montañera, ella me conoce bien y sabe que no puedo estar mucho tiempo sin correr por sus senderos oliendo ya a primavera, mirando de reojo al desaparecido invierno, arriba en las cimas.
Y con tanta lluvia también hay tiempo para aprender a trastear o, trastear y aprender.
Panorámica Dolomitica que después de dos años he sacado del baúl del ordenador y he conseguido formar.
Como dijo George B.S: "Haz siempre aquello que temes hacer"
Non Stop.